Hola,eh!! aquí abajo, soy yo, el perro y te quiero contar mi historia, fábula o cuento. Como no tengo el arte de poder escribir, te lo contaré.
Antes era como vos, un humano y hace más o menos cinco años me fui de la vida humana. Sí, según los médicos me había muerto. ¿Qué es eso de estar "muerto"? ¿quién sabe que es la muerte? Pero no voy a entrar a filosofar sobre un tema tan poco trascendente y humano porque sino debería preguntar ¿Qué es vivir? digo poco trascendente pues ¿Qué es la vida sin la muerte? Todas son convenciones que se han impuesto los humanos.
Hoy soy un perro, si, el mejor amigo del hombre, nada de raza ni de pedigree, perro vago del docke, ni pequeño ni gigante, acostumbrado a la vida pesada de entreveros y cicatrices del cuerpo y del alma, me pregunto ¿los perros tenemos alma? de acuerdo a algunas filosofías religiosas no y otras dicen si, adoraban al chacal Anubis o ¿acaso Romulo y Remo no fueron salvados por la loba? pongo estos dos ejemplos porque están emparentados conmigo, canis, recuerdo las primeras lecciones de latín con aquello de,"canis multi decrepitus" hace tantos años ...tantos ¿era canis o leo? es todo lo que recuerdo de las clases de latín, la lengua muerta que dio vida a los más hermosos idiomas: el español,el italiano, y al elegante francés.
No me reencarne en pájaro, porque las aves ven todo desde arriba, en esa posición que toman los que tienen el poder; los presidentes, ministros, grandes empresarios, esos que se trasladan en helicópteros o aviones, que ven las cosas de acuerdo a cómo se la cuente algún colaborador que este al nivel de la mayoría; el pueblo, de donde provengo, conozco el barro, la zanja, el tranvía, el bondi, comer solo una salchicha porque no había para más. Conozco las zonas contaminadas donde los pibes tienen enfermedades aún no descritas por la medicina, y le dicen a los padres que los hijos tienen "un virus"; donde los huesos de los viejos se quiebran como frágiles cristales por el efecto de la contaminación, donde los hospitales ocultan las estadísticas de enfermedades locales porque... vaya uno a saber por qué, o tal vez, por orden de alguno que no viaja "a nivel tierra".No quise ser pájaro para no hacer eso y decir "mira esa pobre gente, ooh!! hay pobreza"
Inicié mi vida en un barrio con fama de pesado en Buenos Aires, Argentina, Dock sud o"el docke" en el municipio de Avellaneda. Es un lugar portuario con una larga historia de inmigrantes y gente de trabajo duro, usinas, frigoríficos, embarcados, jornaleros todos amigos de los perros. Así, en los primeros tiempos no me faltó cobijo ni comida, pero mis ansias de viajar,de andar por el mundo, me obsecionaban.
Un día arranque para el puente de la Boca, desde la esquina de Alem y Huergo, en esa, se reúne la "hinchada" del "doke" el club que representa al barrio en el fútbol, Alem, Debenedetti, subí por donde van los coches, trotaba despacito, los botones del medio del puente me dijeron; rajá de aquí, te va a pisar un camión me hicieron entran en el puesto, ese que se ve gris, con la bandera gastada, anda por las escaleras me indicaron. La cosa venia bien, por fin llegué a Buenos Aires, había cruzado el Riachuelo, yo, que toda mi vida la había desarrollado en el docke. Ahora estaba en Pedro de Mendoza, esa calle que tiene una vereda sola porque del otro lado esta el Riachuelo, de olor fétido y contaminado. Camino por las calles de la Boca ¡Muy parecido al docke!
Me detuve a analizar mi situación ¿salgo a dar la gran vuelta? Sin saber donde termina o regreso a mi vida cómoda y aburrida del docke. Esa es la pregunta(Shakespeare). De pronto, una ráfaga de oloroso viento puso ante mis ojos una hoja de papel ¡un planisferio!, cosa de brujas- dije para mis adentros, y lo miré, ¡ que grande es el mundo! Lo acomodé con el norte para el norte, para el lado que decía océano Pacífico, había montañas que cruzar. Pensé en el frío y la altura, no sea que me venga un paro cardíaco como a mi antepasado, para el lado del Atlántico parecía más llano y templado y bue...como buen porteño elegi el camino mas fácil para mi aventura y me largaría para el norte bordeando el rio de la Plata, para despues seguir.
Se ha hecho la noche, de una cantina me tiraron un garrón con carne, me voy a apolillar hay un hueco confortable cerca de un lugar que le llaman "Caminito" un día de estos les cuento, chauu!!!
